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Gloria Young
Panamá, ciudad de Panamá.
Y BIEN, AQUÍ…
Y bien,
aquí
bajo el círculo de sombra
que asoma
mientras tu razón dormita
y las angustias pastan otros
campos
he de decirte calladamente
que sospecho
que este espacio se vuelve insuficiente
se torna inhabitable
a las palabras
a los gestos
al ávido sosiego
de esta nueva trasnochada locura.
He de decirte
que la imaginación desborda
furiosas visiones
de niños sin frescas madrugadas
con sus hombros lastimados
por pesados fusiles;
de madres que nunca llegarán a serlo
y de hombres que dejan de ser hombres,
para convertirse en fieras
de otros hombres.
He de decirte
que me siento muy pequeña
en este cuarto de sombra
donde te abandonas en mis senos;
donde hace poco fuimos
dos lenguas rojas
ennegrecidas por el fuego
donde no juramos
ningún amor eterno
porque aquí no cabe
ningún
amor
eterno
He de decirte
que las sombras de una noche
en retirada
son monstruos delirantes
con sangre en los círculos
que miran;
son trozos de lo que seríamos
si las piedras gotearan lágrimas
de madrugada;
son helados veranos
que nos habitan
cuando la muerte ronda
y nos acecha.
Sí…
este espacio se vuelve insuficiente
para el afilado puñal
que sale de la luna
y quiere clavar
aquí
en el alma
nuevas primaveras;
aquí
donde nuestros cuerpos han cantado
ligeras canciones
que no pesan
ligeras canciones
que rompen el silencio
más,
nunca
la
memoria.
Del poemario “Hotel”, Panamá, 1990.
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